Foto de grupo con el equipo de TV3 y Núria Marín. foto propia.

Cómo recreamos un puesto sanitario para Quanta Guerra! de TV3

El próximo miércoles 20 de mayo, a las 22:00, El Comité. Grupo de Recreación Histórica aparecerá en uno de los programas que más están haciendo por la divulgación de la Guerra Civil en televisión: Quanta Guerra!, el espacio documental de TV3 presentado por Eloi Vila que cada semana acompaña a personajes conocidos del panorama cultural catalán en un viaje para descubrir las vivencias de sus abuelos durante el conflicto.

Nuestra participación consistió en recrear un puesto sanitario de vanguardia de la Guerra Civil, uno de esos espacios de primera línea donde se clasificaban y estabilizaban los heridos antes de su evacuación a retaguardia. Un trabajo que exigió investigación documental, planificación minuciosa y atención al detalle en cada objeto colocado.

Cómo empezó todo: un correo y una propuesta

La colaboración comenzó con un simple correo de toma de contacto. Nos habían recomendado y el equipo de TV3 valoraba contar con nosotros para recrear un puesto sanitario de primera linea en el capítulo protagonizado por la periodista y presentadora Núria Marín.

El primer paso fue desempolvar los manuales sanitarios de la época que conservamos en nuestro fondo documental y comenzar a preparar una propuesta preliminar de lo que podríamos representar. No se trataba de montar un decorado: cada elemento debía responder a una función documentada, coherente con lo que los propios manuales militares describían sobre el funcionamiento de estos puestos.

La Cota 221: el escenario perfecto

La ubicación la tuvimos clara desde el principio. Íbamos a grabar en nuestro espacio particular, que conocíamos bien, La Cota 221. Sabíamos cómo distribuir y que, al tratarse de una propiedad privada, nos daba control total sobre su uso y ambientación.

El reto consistía en transformar una caseta de labranza en un puesto sanitario de primera línea, uno de esos espacios donde los servicios médicos realizaban el primer triaje de los heridos procedentes del frente. Una tarea que encaja de lleno en lo que entendemos por recreación histórica de la Guerra Civil: no basta con reunir objetos de época, hay que comprender la lógica que los organizaba y reproducirla con fidelidad.

Tres zonas, un solo objetivo: clasificar y estabilizar

Una de las cuestiones que abordan los manuales sanitarios de la Guerra Civil es la sencillez extrema de estos puestos. Los textos de la época se quejan con amargura —y con frecuencia— de la falta de medios. Esa realidad marcó nuestro criterio de montaje: no podíamos amontonar material sin más. Cada objeto debía responder a una finalidad práctica, relacionada con las funciones de triaje, lavado de heridas y estabilización del herido.

Por eso, aunque el espacio era pequeño, establecimos tres zonas diferenciadas dentro del puesto sanitario:

La zona de instrumental se situó al fondo, junto a la chimenea. Sobre una mesa se dispuso el instrumental básico —algodón, vendas limpias, tijeras, pinzas— cerca del fuego, cuyo calor podía utilizarse para esterilizar los utensilios después de cada uso. Elementos sencillos, pero suficientes para estabilizar una herida y ganar el tiempo necesario hasta que el soldado llegase a un hospital mejor equipado, en retaguardia.

La zona de atención médica la formaban varias camas improvisadas donde los heridos más leves esperarían hasta ser evacuados. Pero un simple colchón no bastaba para completar la escena: añadimos mantas, sábanas, faroles, elementos cotidianos y restos de equipamiento descartado u olvidado por antiguos pacientes. Detalles que los manuales no siempre mencionan, pero que la documentación fotográfica de la época confirma una y otra vez.

La zona administrativa se estableció cerca de la puerta. Un espacio dedicado a la burocracia sanitaria: informes, notas sobre medicaciones administradas y registros de entrada de heridos. Un detalle que puede parecer menor, pero que los manuales subrayan con insistencia, porque tan peligrosa es una herida sin tratar como una sobredosis de medicación mal documentada. Este tipo de trabajo de arqueología experimental aplicada a la Guerra Civil permite comprender que la sanidad militar no solo salvaba vidas con bisturí, sino también con papel y lápiz.

Los detalles que solo quedan en la memoria

No queremos desvelar lo que vais a poder ver en el capítulo, porque queremos que siga sorprendiendo con esa fuerza emocional tan característica que tiene la conexión con el pasado. Pero sí nos gustaría compartir que la puesta en escena tuvo mil detalles que solo quedarán en nuestro recuerdo: un plato con un par de puntas de bala extraídas a un paciente, una carta que nunca se llegó a enviar en una mesilla, una vela totalmente consumida de trabajar hasta altas horas de la noche, nuestro querido Soldado Canuto

Cada uno de esos elementos cuenta una historia. Y cada historia nace de una pregunta que nos hacemos siempre antes de colocar cualquier objeto: ¿esto estaría aquí? ¿Por qué? ¿Qué nos dice sobre la persona que lo usó? Esa es la diferencia entre un decorado y una recreación rigurosa.

Agradecimientos

Queremos agradecer a todo el equipo de TV3 la amabilidad y dedicación con la que trabajaron durante la grabación, en especial a Anna Freixas y a Eloi Vila, que hicieron que todo fluyera de forma natural. Y, por supuesto, a Núria Marín, por haber compartido aquella calurosa mañana de julio con nosotros, con nuestros recuerdos y con la Historia.

El capítulo se emitió el miércoles 20 de mayo a las 22:00 en TV3 y ya está disponible en la plataforma 3Cat.

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